Elegir correctamente los candados y cerraduras para tu oficina es clave garantizar la seguridad de los espacios, los documentos importantes y los equipos de valor. En el mercado se pueden encontrar diferentes tipos de candados según el nivel de protección, adaptándose fácilmente a las necesidades de cada usuario.
Existen desde las cerraduras básicas hasta los sistemas electrónicos de última generación más avanzados. Conocer sus características y aplicaciones más recomendables te ayudará a decantarte por uno en concreto.
Con esta guía de compra te contamos cuáles son los usos más habituales de los candados y cerraduras en un espacio de trabajo, qué tipos hay, y qué características considerar antes de tomar la decisión. Protege de manera eficiente todo lo que más te importa, para que no tengas que preocuparte por nada.
Los sistemas de cierre como candados y cerraduras se suelen utilizar donde es preciso restringir el acceso. Desde la puerta principal de un negocio hasta muebles de uso privado como armarios o taquillas, la elección de cada tipo de sistema depende del nivel de seguridad y del tipo de bienes que se intenta proteger.
Entre los usos más habituales en una oficina o espacio de trabajo destacan:
Ya sea para proteger el ingreso de los trabajadores a través de la puerta principal o en áreas restringidas. Suelen emplearse cerraduras de tipo tradicional, cierres electrónicos o cerraduras de alta seguridad. Gracias a estos, solo puede acceder el personal autorizado, protegiendo determinados documentos y equipos.
En aquellos armarios donde se guardan objetos personales o documentación importante como contratos o facturas, resulta muy práctico utilizar algún tipo de cierre. Los candados y cerraduras en armarios son de uso privado, fáciles de colocar, de abrir y cerrar, a través de sistemas variados como llave manual o clave digital.
Las taquillas de uso particular son cada vez más comunes en la mayoría de empresas y oficinas. Ideales para guardar objetos personales durante la jornada laboral, los candados con llave o de combinación son los más habituales.
Aquellos trabajadores que guardan archivos o material delicado en los cajones de sus escritorios, precisan de un buen sistema de seguridad para su protección. Muchas mesas de trabajo ya vienen equipadas con cerraduras integradas, aunque igualmente es posible añadir un buen sistema complementario como una cerradura con clave.
De la misma forma se pueden proteger las cajoneras de oficina y archivadores de uso compartido con otros compañeros, destinando cajones privados para documentos de acceso limitado. Suelen emplearse sistemas con llave, de combinación o cerraduras electrónicas adaptadas al tamaño de cada cajón.
En algunas empresas hay salas de acceso restringido que deben protegerse con cerraduras de alta seguridad. Laboratorios, salas de servidores o espacios donde hay equipos o documentos de alto valor, se emplean sistemas de cierre o con registro de entradas y salidas para personal autorizado.
Elegir el candado o la cerradura más adecuada según su función en la oficina depende de múltiples factores. Antes de tomar una decisión a la ligera, tómate unos momentos para analizar los principales puntos que interferirán de forma directa en la seguridad y funcionalidad de cada espacio:
Si eliges correctamente el candado o cerradura que mejor se adapte a las necesidades de cada uso, harás la mejor inversión en seguridad y eficiencia. Por suerte, hay muchos tipos de sistemas que se adaptan a las necesidades reales de cada equipo y oficina.
Una vez analizada la situación, llega el momento de ver cuáles son los mejores tipos de cerradura más adecuados para oficinas. Elige según el nivel de seguridad, la localización y otros factores clave.
Los candados de combinación son sistemas de uso muy sencillo que no requieren llave para su apertura. Estos se abren con un código numérico que en determinados casos se puede compartir entre varios empleados.
Ofrecen un nivel de seguridad medio, y son recomendables para archivadores, cajones privados, taquillas, armarios o puertas de bajo riesgo como por ejemplo, en despensas o armarios escoberos y de productos de limpieza.
Los candados con llave también ofrecen un nivel medio de resistencia, aunque depende del grado de resistencia y el tipo de material elegido. Son fáciles de abrir usando una llave, de la que se pueden hacer copias para evitar pérdidas o para uso compartido.
Su uso está recomendado para casilleros, armarios, taquillas o incluso en puertas de oficinas privadas.
También conocidas como cerraduras electrónicas, son sistemas de cierre que se abren a través de códigos, tarjetas, y en el caso de las más modernas, con una aplicación móvil.
Una gran ventaja de los sistemas más modernos es que permiten cambiar los códigos cuando sea necesario, y registrar los accesos y salidas. El nivel de seguridad es mucho mayor, resultando útiles para proteger archivos confidenciales o para limitar la entrada a determinadas salas y oficinas.
Por último están las cerraduras de alta seguridad, que vienen equipadas con la última tecnología anti-bumping. Su instalación requiere la intervención de personal autorizado, pero merece mucho la pena en espacios que precisen de una elevada protección.
Son habituales en puertas de acceso principales a la oficina, en salas de servidores y espacios de alto valor que deben protegerse frente al acceso de personal sin autorización.
Una vez elegido el mejor tipo de candado o cerradura para cada zona de tu oficina, es importante hacer una buena colocación aprovechando todo su potencial. No hay que excederse ni tampoco quedarse corto. Aquí te damos algunos consejos extra que te serán de gran ayuda para tener tus espacios en la oficina siempre protegidos:
Contar con una buena guía para elegir correctamente los candados y cerraduras más prácticos para tu oficina es esencial para la protección de los documentos y equipos. No dudes en adaptar cada tipo de sistema de seguridad a las necesidades de tu espacio de trabajo, optimizando los recursos para tu beneficio particular.
Las cerraduras digitales con registro de acceso y salidas de usuarios a través de tarjetas y códigos personales son las más útiles para tener un control preciso y un nivel de seguridad elevado.
Sí, ya que las cerraduras de alta seguridad protegen documentos y equipos valiosos de tu oficina, disminuyendo el riesgo de pérdida, robo o acceso de personas no autorizadas.